El talento está en todas partes. Las oportunidades, no.
Miles de jugadores talentosos crecen en regiones que los ojeadores nunca visitan. Sin datos verificados ni visibilidad, su potencial queda oculto y el fútbol profesional sigue concentrado en pocos países.
- El scouting es caro, así que se queda en pocos mercados grandes.
- Los jugadores no tienen una forma creíble de demostrar su nivel.
- Las federaciones no tienen datos para ver el talento de su propio país.

